
Los pasillos comerciales semicerrados representan un constante equilibrio entre la comodidad y el costo energético. Cuando hay gente yendo y viniendo constantemente, los calentadores tradicionales funcionan a plena potencia, desperdiciando energía al calentar aire vacío. Nosotros hemos desarrollado calentadores de infrarrojos para evitar este desperdicio: proporcionan calor justo donde se necesita y cuando se necesita, sin convertir todo el espacio en una sauna.
¿Qué sucede detrás de escena? Utilizamos tecnología de infrarrojos de onda media, con elementos de fibra de carbono. Este tipo de calentadores se calientan rápidamente y proporcionan un calor uniforme. La unidad alcanza su capacidad máxima en segundos, por lo que se siente el calor de inmediato, sin tener que esperar a que se caliente completamente.
El sensor de movimiento mantiene el calentador en modo de espera hasta que alguien entra en la zona; luego, el calentador aumenta su potencia automáticamente. Un termostato integrado permite ajustar la temperatura adecuadamente y evita que el espacio se sobrecaliente. El resultado es un calor dirigido hacia donde realmente se necesita, sin desperdicio de energía.
¿Por qué funciona bien en pasillos con corrientes de aire? Estos espacios son propensos a tener corrientes de aire. El calor radiante calienta directamente a las personas y las superficies, por lo que la comodidad se mantiene estable incluso cuando el aire se mueve. El control de movimiento asegura que el calentador no gaste energía innecesariamente, lo cual reduce los costos operativos.
Para las empresas que se preocupan por su huella de carbono, esta eficiencia significa una menor huella de carbono, sin sacrificar la comodidad que hace que la gente quiera permanecer allí.
Qué hay que tener en cuenta Dado que el sensor se basa en el movimiento, la intensidad del calor disminuirá durante períodos de poco tráfico. Eso es precisamente lo que permite ahorrar energía. Pero también significa que es necesario elegir un calentador capaz de cubrir la demanda máxima de calor. En la mayoría de los pasillos, un único calentador por zona es suficiente, siempre y cuando esté instalado a una altura adecuada para evitar reflejos y mantenerlo alejado del tráfico de personas.
La instalación es sencilla en circuitos eléctricos estándar, pero es recomendable que un electricista calificado verifique la carga eléctrica y los cables necesarios para su espacio.